https://www.youtube.com/watch?v=2ijpH8nvpZM
Casi Luna Llena.
La noche azul, apenas negra.
Casi llena la bella dama,
blanca e incompleta,
aguarda el tiempo de redondearse
como el campo de trigo que se entrega.
Casi Luna Llena para esperar el milagro.
Casi azul el alma y a trazos violeta,
casi respiro,
casi llego,
la profundidad oceánica
habla de azul, alga, noche y cuerpo y piel libres.
Casi veo mis curvas
son nuevas en la tierra de las montañas,
a lo lejos hay un mar bravo que me llama,
no cesa su voz,
en las noches azules, casi negras,
hay una constelación que acuna
el tiempo del milagro.
Casi Luna Llena.
Casi soy yo...casi me alcanzo.
Casi ha fluido la esencia a nuestras manos.
Cuaderno de Maternidad
Mi vida junto a Bucanero, mi vida junto a Suzanne.
jueves, 23 de mayo de 2013
lunes, 20 de mayo de 2013
"¿Por qué no puedo andar?"
Cuando tu hijo te hace esa pregunta con cuatro años recién cumplidos, y llora...El mundo se hace un poco díficil, se te pone el nudo en la garganta, y buscas, mientras dejas rápido los platos en el armario, las palabras que vas a decir, y le abrazas suavemente.
-Porque estás aprendiendo y podrás andar...
-Me van a curar las piernas?-
-Si-respondo.
Pero yo no lo sé, sí sé que vamos a trabajar por ello, que vamos a estar juntos, que vamos a hacer todo lo posible y más para que Pablo pueda hacer con su vida lo que él quiera, andar, correr o saltar...pero no sé si será así seguro, si nos llevará años, si habrá operaciones, complicaciones, o vendrán suaves mejorías que terminen aligerando este principio con esas piernas que anda perezosas en la comunicación con su cerebro.
Pablo tiene mucha luz, mucha fuerza, muchas ganas, pero también muchas veces me dice que está cansado, o qué le pasa algo!?, y llora, o dice como hoy´: "sólo quiero dormir". Y yo le dejo, claro que le dejo, porque no puedo negarle su derecho a darse cuenta y mostrar la emoción o el sentimiento que le genera darse cuenta de su realidad, digamos, motora, y lo que conlleva.
Mi hijo es un ángel en la tierra, y posee unas alas que hacen flotar a quiénes le rodeamos y queremos, y tan grandes son sus alas que olvidaron sus piernas...
Sí, te van a curar las piernas y yo estaré contigo, cada piedra la moveremos, la miraremos y podremos.
Somos caminantes de un mismo camino.
Te quiero Bukanero, cada día más y sin remedio ni ganas de que lo haya.
Para Siempre.

-Porque estás aprendiendo y podrás andar...
-Me van a curar las piernas?-
-Si-respondo.
Pero yo no lo sé, sí sé que vamos a trabajar por ello, que vamos a estar juntos, que vamos a hacer todo lo posible y más para que Pablo pueda hacer con su vida lo que él quiera, andar, correr o saltar...pero no sé si será así seguro, si nos llevará años, si habrá operaciones, complicaciones, o vendrán suaves mejorías que terminen aligerando este principio con esas piernas que anda perezosas en la comunicación con su cerebro.
Pablo tiene mucha luz, mucha fuerza, muchas ganas, pero también muchas veces me dice que está cansado, o qué le pasa algo!?, y llora, o dice como hoy´: "sólo quiero dormir". Y yo le dejo, claro que le dejo, porque no puedo negarle su derecho a darse cuenta y mostrar la emoción o el sentimiento que le genera darse cuenta de su realidad, digamos, motora, y lo que conlleva.
Mi hijo es un ángel en la tierra, y posee unas alas que hacen flotar a quiénes le rodeamos y queremos, y tan grandes son sus alas que olvidaron sus piernas...
Sí, te van a curar las piernas y yo estaré contigo, cada piedra la moveremos, la miraremos y podremos.
Somos caminantes de un mismo camino.
Te quiero Bukanero, cada día más y sin remedio ni ganas de que lo haya.
Para Siempre.

viernes, 17 de mayo de 2013
El Mundo de las Emociones.
https://www.youtube.com/watch?v=PJuZvmbr-68
No nos gustan los sentimientos feos.
No sabemos encajarlos y suelen dormir en la sombra.
Pero todos los tenemos...negarlos es parte del engranaje de la correción emocional y el bien quedar generalizado que padecemos, y nos invalida para vivir todo lo que somos.
Si las lágrimas es signo de debilidad o fragilidad, la agresividad es maldad que se desborda...pueden pensar muchos y muchas...si tener ego o ira es signo de seres de menor calibre, si, si...
Pero todos somos yin y yan, blanco y negro, noche y día, todos dentro de nosotros tenemos una galaxia entera que se va transformando con la vida, con las decisiones, con los pasos de los años...todos somos susceptibles de pinchar, evolucionar, crecer, retroceder, asustarnos y luego continuar...
Nadie es responsable de lo bueno ni de lo malo de los otros, cada uno, con las decisiones terrestres o quizás las espirituales que dicen tomamos antes de venir, vamos caminando y andando por la senda, aprendiendo, tropezando, viajando con nuestras grietas, nuestra fragilidad y nuestro miedo, nuestro poder y nuestra esperanza que no nos abandona, el amor y la ternura que en el fondo de ese estanque nos guarda con una capa indestructible, pues todos somos humanos y podemos vivir ese amor que tenemos dentro guardado como un milagro, un tesoro.
La Culpa, la gran culpa, de tradición católica, que nos ha aterrado por dentro como un monstruo omnipotente que devora malvados y malvadas y anuncia penitencia eterna, no es real, no existe, no creo en ella. Creo que en la ética, en la moral, en saber hacer cosas desde el amor y el respeto a los otros, a su libertad...y a veces lo logro, a veces consigo dejar atrás el ego, el dolor, o el miedo, y consigo encontrar la frecuencia con contadas personas que sacan de mi una mujer ligera que se acerca sin muros ni silencio, con alegría y vuelvo a confiar en el mundo, a quiénes se acercan con luz, yo me abro como una flor de primavera, jaja, me dejo llevar...me gustan las personas, me gusta sentir su calor.

Pablo es así también, pero muuuucho mejor, más puro y más libre, se muestra como es sin titubear ni racionalizarlo con palabrerías..., toda la algama de sus emociones las muestra con una expresividad y un acierto que me maravilla, el enfado, la alegría, el sentimiento de amor o ternura, por una hormiga, por su abuela, por cada persona que le dedica un segundo, por él mismo, como él dice: mama, yo soy guay. Y tiene razón, tienes razón hijo, eres lo más guay que he conocido. Probablemente como todos los niños y niñas del mundo que pueden ser quiénes son, ellos son guays, libres, si les dejamos, y nosotros también, porque ese niño o niña nunca se va del todo, y siempre podremos recuperar su cántico de vida y traerlo al presente, a vivirlo como un ángel que nos muestra por donde seguir.
No más discriminación a las emociones feas, no castiguemos ni al niño ni al adulto si sufre, si se equivoca, no alejemos nuestra presencia de quiénes muestran sus nieblas que son las nuestras en realidad, no marginemos el llanto, la tristeza o la ira, no premiemos en contraposición la alegría, el entusiasmo...simplemente contemplemos y vayamos destilando que todas ellas son piezas necesarias de un alma humana, que en ese baile de años y experiencias necesitan darse, explotar, morir y renacer, ...que ellas son las perlas que nos permiten seguir viviendo como humanos.
Que nos quieran en las sombras es la muestra del amor incondicional que deberíamos ofrecer.
A todos los que queremos. Merecemos que nos quieran así y querer así, merecemos querernos a nosotros mismos así también.
No contengamos tanto, ni por nosotros ni por quién nos mira, si vemos a los guardianes del decoro y lo adecuado como limitadores de nuestros sentimientos y cumplimos con su misión de alienarnos en las emociones, quizás terminemos siendo nosotros mismos guardianes, de nuestros hijos, de nuestras parejas, de cualquiera que pase por la calle, de nosotros mismos.
Pensemos que ocurre cuando vemos llorar a un desconocido en la calle...
que nos alejemos como si no lo hubiéramos visto.
que miremos paralizados sin saber que decir.
que juzguemos por el aspecto, si es una mujer, si es una niño, si es un anciano, un hombre árabe, una chica china...qué sé yo...y actuemos según ese juicio de valor...
que nos acerquemos y preguntemos si necesita ayuda.
que nos acerquemos en silencio esperando nos pidan ayuda.
que lo olvidemos en la siguiente esquina.
a los desconocidos ni agua...que el otro sea el otro y yo siga sin pestañeo...
La condición más bella de la la condición humana no es otra que la buena humanidad, la bondad irreflexiva, la entrega, el amor.
Quizás si consiguiéramos que nos removiera el corazón la cercanía del sufrimiento de alguien, podríamos conectarnos con el Mundo, con Gaia, con el dolor de nuestros hijos por cosas pequeñas, su enfado por que una abeja desaparece de su campo de visión, también con el dolor incomprensible de depresiones y personas que han caido, con la agresividad del miedo que lucha, que no quiere ser miedo...si nos quedáramos un segundo en silencio, y mirásemos sin ruido, podríamos encontrarnos los unos con los otros...
Quizás si viéramos a cada una de nuestras emociones como parte de nosotros, a nuestros sentimientos como guías que escuchar, y la racionalidad fuera el segundo plato del menú, quizás, entonces, pudiéramos decidir en nuestra vida desde el punto de partida correcto, el que nos conecta con quiénes somos de verdad, la esencia.
Empoderarnos en las emociones y reconocernos en todas ellas, colocarnos gracias a ellas, darles paso, cabida y un alojamiento en nuestro hogar, preguntarles a qué han venido, y dejarlas hablar...sin remordimiento ni mordaza, con comprensión y esperanza. Al final de su estancia sabremos más de nosotros y la vida mejorará, seguro...
Queridas Emociones: gracias por todo lo que mostráis, mi casa queda abierta para vuestra visita y vuestra enseñanza.
Así que mi hijo como ser emocional que es, aprenda de vosotras y nunca renuncie a vuestra presencia y guía.


https://www.youtube.com/watch?v=8LIU02aJwQw
Os enlazo a una escena de Frágil, una película de JuanMa Bajo Ulloa, que se grabó en la retina de dentro...que tengo muy presetne en estos días...
No nos gustan los sentimientos feos.
No sabemos encajarlos y suelen dormir en la sombra.
Pero todos los tenemos...negarlos es parte del engranaje de la correción emocional y el bien quedar generalizado que padecemos, y nos invalida para vivir todo lo que somos.
Si las lágrimas es signo de debilidad o fragilidad, la agresividad es maldad que se desborda...pueden pensar muchos y muchas...si tener ego o ira es signo de seres de menor calibre, si, si...
Pero todos somos yin y yan, blanco y negro, noche y día, todos dentro de nosotros tenemos una galaxia entera que se va transformando con la vida, con las decisiones, con los pasos de los años...todos somos susceptibles de pinchar, evolucionar, crecer, retroceder, asustarnos y luego continuar...
Nadie es responsable de lo bueno ni de lo malo de los otros, cada uno, con las decisiones terrestres o quizás las espirituales que dicen tomamos antes de venir, vamos caminando y andando por la senda, aprendiendo, tropezando, viajando con nuestras grietas, nuestra fragilidad y nuestro miedo, nuestro poder y nuestra esperanza que no nos abandona, el amor y la ternura que en el fondo de ese estanque nos guarda con una capa indestructible, pues todos somos humanos y podemos vivir ese amor que tenemos dentro guardado como un milagro, un tesoro.
La Culpa, la gran culpa, de tradición católica, que nos ha aterrado por dentro como un monstruo omnipotente que devora malvados y malvadas y anuncia penitencia eterna, no es real, no existe, no creo en ella. Creo que en la ética, en la moral, en saber hacer cosas desde el amor y el respeto a los otros, a su libertad...y a veces lo logro, a veces consigo dejar atrás el ego, el dolor, o el miedo, y consigo encontrar la frecuencia con contadas personas que sacan de mi una mujer ligera que se acerca sin muros ni silencio, con alegría y vuelvo a confiar en el mundo, a quiénes se acercan con luz, yo me abro como una flor de primavera, jaja, me dejo llevar...me gustan las personas, me gusta sentir su calor.
Pablo es así también, pero muuuucho mejor, más puro y más libre, se muestra como es sin titubear ni racionalizarlo con palabrerías..., toda la algama de sus emociones las muestra con una expresividad y un acierto que me maravilla, el enfado, la alegría, el sentimiento de amor o ternura, por una hormiga, por su abuela, por cada persona que le dedica un segundo, por él mismo, como él dice: mama, yo soy guay. Y tiene razón, tienes razón hijo, eres lo más guay que he conocido. Probablemente como todos los niños y niñas del mundo que pueden ser quiénes son, ellos son guays, libres, si les dejamos, y nosotros también, porque ese niño o niña nunca se va del todo, y siempre podremos recuperar su cántico de vida y traerlo al presente, a vivirlo como un ángel que nos muestra por donde seguir.
No más discriminación a las emociones feas, no castiguemos ni al niño ni al adulto si sufre, si se equivoca, no alejemos nuestra presencia de quiénes muestran sus nieblas que son las nuestras en realidad, no marginemos el llanto, la tristeza o la ira, no premiemos en contraposición la alegría, el entusiasmo...simplemente contemplemos y vayamos destilando que todas ellas son piezas necesarias de un alma humana, que en ese baile de años y experiencias necesitan darse, explotar, morir y renacer, ...que ellas son las perlas que nos permiten seguir viviendo como humanos.
Que nos quieran en las sombras es la muestra del amor incondicional que deberíamos ofrecer.
A todos los que queremos. Merecemos que nos quieran así y querer así, merecemos querernos a nosotros mismos así también.
No contengamos tanto, ni por nosotros ni por quién nos mira, si vemos a los guardianes del decoro y lo adecuado como limitadores de nuestros sentimientos y cumplimos con su misión de alienarnos en las emociones, quizás terminemos siendo nosotros mismos guardianes, de nuestros hijos, de nuestras parejas, de cualquiera que pase por la calle, de nosotros mismos.
Pensemos que ocurre cuando vemos llorar a un desconocido en la calle...
que nos alejemos como si no lo hubiéramos visto.
que miremos paralizados sin saber que decir.
que juzguemos por el aspecto, si es una mujer, si es una niño, si es un anciano, un hombre árabe, una chica china...qué sé yo...y actuemos según ese juicio de valor...
que nos acerquemos y preguntemos si necesita ayuda.
que nos acerquemos en silencio esperando nos pidan ayuda.
que lo olvidemos en la siguiente esquina.
a los desconocidos ni agua...que el otro sea el otro y yo siga sin pestañeo...
La condición más bella de la la condición humana no es otra que la buena humanidad, la bondad irreflexiva, la entrega, el amor.
Quizás si consiguiéramos que nos removiera el corazón la cercanía del sufrimiento de alguien, podríamos conectarnos con el Mundo, con Gaia, con el dolor de nuestros hijos por cosas pequeñas, su enfado por que una abeja desaparece de su campo de visión, también con el dolor incomprensible de depresiones y personas que han caido, con la agresividad del miedo que lucha, que no quiere ser miedo...si nos quedáramos un segundo en silencio, y mirásemos sin ruido, podríamos encontrarnos los unos con los otros...
Quizás si viéramos a cada una de nuestras emociones como parte de nosotros, a nuestros sentimientos como guías que escuchar, y la racionalidad fuera el segundo plato del menú, quizás, entonces, pudiéramos decidir en nuestra vida desde el punto de partida correcto, el que nos conecta con quiénes somos de verdad, la esencia.
Empoderarnos en las emociones y reconocernos en todas ellas, colocarnos gracias a ellas, darles paso, cabida y un alojamiento en nuestro hogar, preguntarles a qué han venido, y dejarlas hablar...sin remordimiento ni mordaza, con comprensión y esperanza. Al final de su estancia sabremos más de nosotros y la vida mejorará, seguro...
Queridas Emociones: gracias por todo lo que mostráis, mi casa queda abierta para vuestra visita y vuestra enseñanza.
Así que mi hijo como ser emocional que es, aprenda de vosotras y nunca renuncie a vuestra presencia y guía.

https://www.youtube.com/watch?v=8LIU02aJwQw
Os enlazo a una escena de Frágil, una película de JuanMa Bajo Ulloa, que se grabó en la retina de dentro...que tengo muy presetne en estos días...
martes, 14 de mayo de 2013
Feliz Cumpleaños mi niño!
Hoy sí es tu día. A las siete hemos despertado y ya lo sabías...
-Es mi cumpleaños mama...
Sí, el 14 de mayo de 2009 a las 6:39 de la mañana nació Pablo a la Tierra.
Hoy mamá está cansada, muy cansada, noches raras, sin descansar, pensando, despertando, los dos algo revueltos estamos, verdad, amor!?, así que perdonáme si ahora mismo no escribo mucho, cielo,
en tu cuarto cumpleaños.
Te quiero,
Te adoro hijo.
Te amo.
Te regalo una promesa hoy, te prometo ir camino de mi felicidad para que la veas, para que no me veas triste, y veas a mama que sonríe, baila, que canta, que es feliz. Yo hoy te prometo luchar por las luces blancas por nuestras vidas.
Te quiero Bukanero, este año va a ser un gran año para tí, para tus piernas, para tu vida.
Estaremos juntos, pase lo que pase, estaremos juntos y la vida irá bien.
Un abrazo amor, mil besos.
Me bajo a abrazarte y jugar contigo.
Tenemos todo el día para nosotros.
http://www.youtube.com/watch?v=UBVPE85XJVo
-Es mi cumpleaños mama...
Sí, el 14 de mayo de 2009 a las 6:39 de la mañana nació Pablo a la Tierra.
Hoy mamá está cansada, muy cansada, noches raras, sin descansar, pensando, despertando, los dos algo revueltos estamos, verdad, amor!?, así que perdonáme si ahora mismo no escribo mucho, cielo,
en tu cuarto cumpleaños.
Te quiero,
Te adoro hijo.
Te amo.
Te regalo una promesa hoy, te prometo ir camino de mi felicidad para que la veas, para que no me veas triste, y veas a mama que sonríe, baila, que canta, que es feliz. Yo hoy te prometo luchar por las luces blancas por nuestras vidas.
Te quiero Bukanero, este año va a ser un gran año para tí, para tus piernas, para tu vida.
Estaremos juntos, pase lo que pase, estaremos juntos y la vida irá bien.
Un abrazo amor, mil besos.
Me bajo a abrazarte y jugar contigo.
Tenemos todo el día para nosotros.
http://www.youtube.com/watch?v=UBVPE85XJVo
domingo, 12 de mayo de 2013
CAsi 4 años de Bukanero. El Colecho Mágico.
Empieza el tiempo de las celebraciones, Pablo cumplirá el martes cuatro años, su cuarta primavera, algo más de cuatro años de este Cuaderno de Maternidad, de su vida y de mi maternidad....Han sido cuatro años maravilloso y duros, pero siento ante mi hijo, una gratitud y un amor que crece en cualquier gesto, todos los días, cada minuto.
Hoy empezaban las celebraciones familiares coincidiendo con el cumpleaños de su padre, muchos toros en mi vida siempre :-)..., y sonreía, jugaba, mostraba la gran personita que es, su felicidad, sus gestos de ternura, su tremendo carácter, su forma de hablar y expresar lo que quiere, lo que no quiere...Ojalá yo aprendiera a él a decir no, a mostrarme tan auténtica como él...aunque gracias a él he llegado a conectarme con mi parte más pura y más libre...Eso es parte de la gratitud que siento por Pablo.
Anoche, no dormí muy bien...(proceso interior y personal complejo...) y al oirme intranquila, mi hijo se arrima a mí a las cinco de la mañana...
-mamá me coges?
-sí, cielo. Y le cojó.
-mamá, yo te quiero mucho...
-y yo a tí Pablo...-aquí me emocionó sí o sí...
-mamá, cantáme mi canción.
Le cantó una nana hecha para él, a capella y sin complejos...
-somos amigos para siempre-dice...
-somos amigos si-le contestó.
Mi hijo me toca con una delicadeza y ternura que es única, y lo hace con lentitud, mi cara es su territorio de jugar a acariciar, suele hacer el mismo recorrido casi siempre, la boca y los labios, la nariz, las mejillas, las cuencas de los ojos cerrados, con sus pequeñas manitas, las cejas .... Me abraza fuerte para terminar y me llena de luz...y si además me dice eso de: mama eres muy guapa...yo me muero y consigo flotar...jajaja.
Así son algunas noches de mágicas, sin más aliciente que la intimidad y la suavidad de la noche, nuestras noches de madre e hijo.
Con casi cuatro años, tener ese territorio nuestro y tan especial, es un regalo que ambos disfrutamos y yo valoro cada día...algún día eso cambiará, lo sé...y yo recordaré cada una de las noches, los paseos, las nanas, las pesadillas y el encuentro que se produce entre dos personas que se quieren, sean pareja, madre e hijo, padre e hijo, lo que fuese...Cuando desprovistos de todo artificio, cansados del día, abrumados de vida, nos tumbamos en una cama, en pijama, desnudos, a media asta, sin adornos ni expectativas, y un ser tan pequeño en tamaño como grande en amor, te sana con sólo abrazarte con sus pequeñas manos...así los sueños suelen ser mejor...con los buenos previos al vuelo...
Ser madre no es el único camino de redención, sanación o transformación vital, es cierto sin duda, pero desde luego es una invitación diaria a conocer, replantear, sentir la vida en su esencia, en la sencillez de pequeños momentos que sirven para hacernos mejores, más ligeros, más buenos, más nosotros...y eso es un regalo que Pablo que cumple 4 años me hace y yo le devuelvo lo mejor que sé, esperando que un día vea a una madre que es una mujer feliz y conseguir que todas las constelaciones duerman en esa cama que es infinita si la esperanza y el amor no se contaminan de fracciones y jeroglíficos vitales.
Es tan sencillo todo en realidad...será posible que hagamos lo sencillo sencillo y vivamos sin más...?
Yo quiero y ruego que así sea...
Un abrazo de una Madre Bukanera.
Prometo fotitos pronto.
Hoy empezaban las celebraciones familiares coincidiendo con el cumpleaños de su padre, muchos toros en mi vida siempre :-)..., y sonreía, jugaba, mostraba la gran personita que es, su felicidad, sus gestos de ternura, su tremendo carácter, su forma de hablar y expresar lo que quiere, lo que no quiere...Ojalá yo aprendiera a él a decir no, a mostrarme tan auténtica como él...aunque gracias a él he llegado a conectarme con mi parte más pura y más libre...Eso es parte de la gratitud que siento por Pablo.
Anoche, no dormí muy bien...(proceso interior y personal complejo...) y al oirme intranquila, mi hijo se arrima a mí a las cinco de la mañana...
-mamá me coges?
-sí, cielo. Y le cojó.
-mamá, yo te quiero mucho...
-y yo a tí Pablo...-aquí me emocionó sí o sí...
-mamá, cantáme mi canción.
Le cantó una nana hecha para él, a capella y sin complejos...
-somos amigos para siempre-dice...
-somos amigos si-le contestó.
Mi hijo me toca con una delicadeza y ternura que es única, y lo hace con lentitud, mi cara es su territorio de jugar a acariciar, suele hacer el mismo recorrido casi siempre, la boca y los labios, la nariz, las mejillas, las cuencas de los ojos cerrados, con sus pequeñas manitas, las cejas .... Me abraza fuerte para terminar y me llena de luz...y si además me dice eso de: mama eres muy guapa...yo me muero y consigo flotar...jajaja.
Así son algunas noches de mágicas, sin más aliciente que la intimidad y la suavidad de la noche, nuestras noches de madre e hijo.
Con casi cuatro años, tener ese territorio nuestro y tan especial, es un regalo que ambos disfrutamos y yo valoro cada día...algún día eso cambiará, lo sé...y yo recordaré cada una de las noches, los paseos, las nanas, las pesadillas y el encuentro que se produce entre dos personas que se quieren, sean pareja, madre e hijo, padre e hijo, lo que fuese...Cuando desprovistos de todo artificio, cansados del día, abrumados de vida, nos tumbamos en una cama, en pijama, desnudos, a media asta, sin adornos ni expectativas, y un ser tan pequeño en tamaño como grande en amor, te sana con sólo abrazarte con sus pequeñas manos...así los sueños suelen ser mejor...con los buenos previos al vuelo...
Ser madre no es el único camino de redención, sanación o transformación vital, es cierto sin duda, pero desde luego es una invitación diaria a conocer, replantear, sentir la vida en su esencia, en la sencillez de pequeños momentos que sirven para hacernos mejores, más ligeros, más buenos, más nosotros...y eso es un regalo que Pablo que cumple 4 años me hace y yo le devuelvo lo mejor que sé, esperando que un día vea a una madre que es una mujer feliz y conseguir que todas las constelaciones duerman en esa cama que es infinita si la esperanza y el amor no se contaminan de fracciones y jeroglíficos vitales.
Es tan sencillo todo en realidad...será posible que hagamos lo sencillo sencillo y vivamos sin más...?
Yo quiero y ruego que así sea...
Un abrazo de una Madre Bukanera.
Prometo fotitos pronto.
sábado, 11 de mayo de 2013
Adiós al Miedo...
https://www.youtube.com/watch?v=TZMoS2QBc8U
Son las lágrimas y la lluvia la respuesta a la pureza de aquello que se rompe...?
Es la forma de pulgar la contención de los años...es este proceso el que me va a llevar a Oz...
Necesito purgar tanto tiempo de tristeza dormida para sacar aquello que se instalo en mí y no quise vivir con plenitud...
LLevo cuatro días sin apenas dejar de llorar...casi ni dormir o comer, la presencia y el sostén de mi madre en casa, me ha permitido adentrarme sin tanta culpa en lo que me está ahogando, de pleno...no es fácil ...mis hijos me necesitan, y yo hago malabarismos con las emociones que me golpean, con las lágrimas que se me escapan mientras cocino o limpio, o juego con ellos...pero necesitaba sentirme a solas para saber que me ocurre sin atisbo de duda.
Quisiera saber que debo hacer con esta tristeza profunda que se alinea con una fuerte sensación de poder renaciendo...como si esta última fase de aceptación de lo que siento por dentro fuera a ser la última de las catástrofes antes de la luz...de la colocación de la vida, de las personas, del destino.
Cierro los ojos y rezo por la limpieza del miedo, le doy las gracias por su presencia y sus advertencias, pero le dejo ir, quiero abandonar su territorio tan adictivo, al que a base de experiencias me he adaptado como mi medio natural.
Le agradezco su deseo de cuidarme, de protegerme, pero ahora, quiero volar sin él, confío en las certezas que he sentido, en lo que me recorre de arriba a abajo.
Sé quién soy, he luchado durante años por no ser quién soy con lo que vivo o siento, dejar atrás, enterrar vivo en un cofre gran parte de mi esencia, para seguir adelante...
La maternidad ha sido la alfombra mágica de mi vida. La oportunidad de conocerme a través de mi hijo primero, de Susana después, y de Manuel, que tal como es, me ha hecho vivir también un viaje agridulce hacia mi misma.
A todos les doy las gracias profundamente, a las personas que me han querido, a las que me han odiado, a todas, porque cada una me ha traido a este estado de extraña serenidad, a esta tristeza intensa que sé va a ser la última gran tristeza de esta vida, la mía...
Sé que me llevará después el tiempo a donde debo estar...
Y que cuando me asaltan las dudas, son los miedos los que me paralizan, el miedo a sufrir, el miedo a ser libre, el miedo a ser yo, esos miedos que amortajan mis piernas, que corren montaña arriba subiendo, a un punto de tocar la luna.
Me conjuro a la libertad, a la suavidad, a la paciencia, al amor incondicional, me conjuro a la felicidad...Sé que dentro está ese reino que añoro, el que me pertenece por ley divina, cósmica...
Pido en este duro proceso final tener paz, convoco a mi fuerza para seguir adelante, para asumir mis responsabilidades sin carga, alegre de quiénes me miran con sus pequeñas y enormes miradas y devolverles su autenticidad y amor.
Aún con este puño que no me deja en toda esta semana casi respirar, este asma de pensamientos y sentimientos ajenos a mi voluntad, sé que voy a salir adelante, que todo va a salir bien, que el fin del tiempo denso y negro va a llegar.
Pablo mejorará, las uniones se darán, la vida obrará el milagro.
Por eso adiós miedo, te dejo ir, confió plenamente, como un humo negro te veo salir de mi y me quedo a solas con luces blancas de la mañana y la esperanza intacta de una mujer que vuelve a la vida presente a esperar la mejor casualidad de su vida, a esperar el tiempo de la cosecha...dejo atrás barbechos, las tierras muertas, la tierra seca, y recibo el tiempo de la siembra y la cosecha.
Lo que por derecho divino mío es, mío será.
Así sea.
Confío, me libero, crezco en la tormenta y nado hasta mi lugar en el mundo.
https://www.youtube.com/watch?v=euV_6vK8SlI
Son las lágrimas y la lluvia la respuesta a la pureza de aquello que se rompe...?
Es la forma de pulgar la contención de los años...es este proceso el que me va a llevar a Oz...
Necesito purgar tanto tiempo de tristeza dormida para sacar aquello que se instalo en mí y no quise vivir con plenitud...
LLevo cuatro días sin apenas dejar de llorar...casi ni dormir o comer, la presencia y el sostén de mi madre en casa, me ha permitido adentrarme sin tanta culpa en lo que me está ahogando, de pleno...no es fácil ...mis hijos me necesitan, y yo hago malabarismos con las emociones que me golpean, con las lágrimas que se me escapan mientras cocino o limpio, o juego con ellos...pero necesitaba sentirme a solas para saber que me ocurre sin atisbo de duda.
Quisiera saber que debo hacer con esta tristeza profunda que se alinea con una fuerte sensación de poder renaciendo...como si esta última fase de aceptación de lo que siento por dentro fuera a ser la última de las catástrofes antes de la luz...de la colocación de la vida, de las personas, del destino.
Cierro los ojos y rezo por la limpieza del miedo, le doy las gracias por su presencia y sus advertencias, pero le dejo ir, quiero abandonar su territorio tan adictivo, al que a base de experiencias me he adaptado como mi medio natural.
Le agradezco su deseo de cuidarme, de protegerme, pero ahora, quiero volar sin él, confío en las certezas que he sentido, en lo que me recorre de arriba a abajo.
Sé quién soy, he luchado durante años por no ser quién soy con lo que vivo o siento, dejar atrás, enterrar vivo en un cofre gran parte de mi esencia, para seguir adelante...
La maternidad ha sido la alfombra mágica de mi vida. La oportunidad de conocerme a través de mi hijo primero, de Susana después, y de Manuel, que tal como es, me ha hecho vivir también un viaje agridulce hacia mi misma.
A todos les doy las gracias profundamente, a las personas que me han querido, a las que me han odiado, a todas, porque cada una me ha traido a este estado de extraña serenidad, a esta tristeza intensa que sé va a ser la última gran tristeza de esta vida, la mía...
Sé que me llevará después el tiempo a donde debo estar...
Y que cuando me asaltan las dudas, son los miedos los que me paralizan, el miedo a sufrir, el miedo a ser libre, el miedo a ser yo, esos miedos que amortajan mis piernas, que corren montaña arriba subiendo, a un punto de tocar la luna.
Me conjuro a la libertad, a la suavidad, a la paciencia, al amor incondicional, me conjuro a la felicidad...Sé que dentro está ese reino que añoro, el que me pertenece por ley divina, cósmica...
Pido en este duro proceso final tener paz, convoco a mi fuerza para seguir adelante, para asumir mis responsabilidades sin carga, alegre de quiénes me miran con sus pequeñas y enormes miradas y devolverles su autenticidad y amor.
Aún con este puño que no me deja en toda esta semana casi respirar, este asma de pensamientos y sentimientos ajenos a mi voluntad, sé que voy a salir adelante, que todo va a salir bien, que el fin del tiempo denso y negro va a llegar.
Pablo mejorará, las uniones se darán, la vida obrará el milagro.
Por eso adiós miedo, te dejo ir, confió plenamente, como un humo negro te veo salir de mi y me quedo a solas con luces blancas de la mañana y la esperanza intacta de una mujer que vuelve a la vida presente a esperar la mejor casualidad de su vida, a esperar el tiempo de la cosecha...dejo atrás barbechos, las tierras muertas, la tierra seca, y recibo el tiempo de la siembra y la cosecha.
Lo que por derecho divino mío es, mío será.
Así sea.
Confío, me libero, crezco en la tormenta y nado hasta mi lugar en el mundo.
https://www.youtube.com/watch?v=euV_6vK8SlI
martes, 7 de mayo de 2013
Cafe De Flore
Definitivamente un antes y un después en mi vida, en mis vidas...
Me estoy partiendo en dos...será así como lograré regresar a quién soy...
http://www.filmin.es/pelicula/cafe-de-flore/doblada
Siento que se acaba mi tiempo...
Siento que me estoy yendo...
Siento que no hay más respuestas....
El Amor es la Respuesta a Todo.
El único lenguaje.
Lo único necesario para vivir...
El Amor que me nace de dentro y que se queda huérfano entre mis manos...sin saber donde dirigirse...
Querido Amor: nunca habrá tiempo más dulce que las calles de piedra de Vetusta y la certeza de haber volado una vez.
CAiga telón.
Hoy abandono la pluma, la lucha, hoy dejo de soñar para dejar que fluya la vida...
Protégeme desde arriba, que no caiga del todo, tengo dos hijos que me necesitan, me esperan, me aman y amo...

https://www.youtube.com/watch?v=TZMoS2QBc8U
Me estoy partiendo en dos...será así como lograré regresar a quién soy...
http://www.filmin.es/pelicula/cafe-de-flore/doblada
Siento que se acaba mi tiempo...
Siento que me estoy yendo...
Siento que no hay más respuestas....
El Amor es la Respuesta a Todo.
El único lenguaje.
Lo único necesario para vivir...
El Amor que me nace de dentro y que se queda huérfano entre mis manos...sin saber donde dirigirse...
Querido Amor: nunca habrá tiempo más dulce que las calles de piedra de Vetusta y la certeza de haber volado una vez.
CAiga telón.
Hoy abandono la pluma, la lucha, hoy dejo de soñar para dejar que fluya la vida...
Protégeme desde arriba, que no caiga del todo, tengo dos hijos que me necesitan, me esperan, me aman y amo...

https://www.youtube.com/watch?v=TZMoS2QBc8U
jueves, 2 de mayo de 2013
El peregrinaje de Bukanero....Notas breves.
El peregrinaje de especialistas, enfermeras, pruebas, el paso por gente totalmente encajada en su rutina de niñOs que lloran, que se quejan, que se enfadan, o niños que no dicen ni mu, resignados a esos procesos incómodos, incomprensibles, dolorosos a veces, que conlleva un seguimiento médico, un diágnostico...
Ese peregrinaje es él que mi pequeño Bukanero vive, enfermeras que le tapan la boca para que no llore y no moleste al sesudo neurólogo ni su discurso ante las residentes, algunas más imbéciles que otras, que con la carrera a la espalda de medicina, miran a niños y padres como parte de su formación, y no, como personas con un proceso que duele, que preocupa, que es humano acompañar con una profesionalidad humana.
Enfermeras que se quejan de que vaya carácter tiene el niño, a lo que si respondes: pues sí, es pequeñito y le molesta mucho, se escuecen y revuelven para decirte que no es una crítica. No es un comentario cariñoso hacia un niño al que le has puesto las gotas a traición porque estás de charla con tu compi, y para que vas a preguntar el nombre o intentarlo hacer más suave, si va a llorar igual, si todos lo hacen...si va a llorar para que esforzarme en ser más humana, más cercana, más persona, ...ningún niño se muere por llorar...claro que no, querida señora, nos morimos de no llorar pero ya de mayores, de mucho más mayores, cuanto ya llevamos tanto tiempo tragando padentro que se nos rompe la vida de dolor contenido, de resignación reversible que se vuelve una cuerda que ahoga y pueda matar...Claro que ningún niño llora de un berrinche o veinte o mil es más, al veinteavo berrinche sin sostenerle con atención y amor, el niño quizás deje de tener berrinches para siempre jamás...por supervivencia, para no esperar ni tener expectativas que le dañen, mejor saber que si te lo tragas solo, que no molestes, y claro que los niños hasta vomitan para no ir al cole, así de manipuladores y tiranos...y no por estar malos, como decía otra enfermera del Pack Humano de La Paz, sólo por ser muy suyos...
Y total como yo sólo soy madre de dos o de uno y medio, que a Susie me la han traido casi criada, otro comentario de oro del que no prefiero dar autoría,..., pues no es lo mismo que los cientos de niños manipuladores y tiranos que los pobres médicos y enfermeras, médicas y enfermeros, tienen que gregar para velar con ellos.
Porque debe ser que en medicina la empatía, la humanidad, la cercanía con el paciente es poco profesional, es mejor ser distante, prepotente, escurridizo, endiosarse y mirar sin mirar, escribir con letra incomprensible, y hablar con la residente pelota, ignorando a los padres que sujetan a su hijo contra su voluntad mientras le pinchan en las piernas, y además permitirse el lujo de darte lecciones de que es tu transmisión de la vivencia lo que hace al niño hacerlo mal. Vamos que como madre que eres la culpa es tuya, tú eres la que haces con tu angustia y preocupación que tu hijo no disfrute de sujetarle contra su voluntad y le pinchen mientras tanto...
Hasta que punto la ceguera a alcanzado a esta sociedad, hasta donde podemos llegar en nuestro camino a la desvinculación del sufrimiento del otro..
No sólo los médicos, es un peligroso virus que alcanza a adultos y personas de cualquier condición y en cualquier tipo de relación, amistad, pareja, maternofilial, familiar...Nos desvinculamos de los otros, desde un desapego no sano, desde un desapego fruto del ego brutal que necesita del yo constante, ...
He vivido últimamente y con una certeza absoluta la muerte de la humanidad en personas de quién jamás pensé lo vería...aprendo de ello, cuido mi reino y reflexiono...
Al neurólogo listo que atiende a Pablo, sin embargo, le contesté:
-Quizás usted haya tratado a miles de niños, pero sin duda, lo que usted no es es madre, y como todo, si no sé es no se puede entender.
El equipo del Emperador se irguió, él me contestó despóticamente: si quiere puedo no tratarlo.
A lo que por supuesto contesté:
-Sé que usted es una gran neurólogo y quiero que le trate, pero mi hijo es una persona que merece que le traten como lo que es y no como un historial entre cientos.

Ahí se hizo el silencio, tenso, se termino la prueba, y pasamos otra mañana de agria experiencia hospitalaria.
Si pudiéramos de verdad mirar y sentir al otro, el mundo sería mejor, ...es una obviedad, pero casi todo el mundo lo olvida.
CAsi.
Un abrazo y fuerzas a cada familia que vive procesos como el nuestro.
Nota: Por favor que nunca dejé de removerme el llanto de mi hijo, de mi pareja, de mi hija, de mi madre, de mi amiga, de mi amigo, el llanto grande o el chico, el ruidoso, el contenido, el llanto de la vecina, de la anciana en la parada de autobús, de una mujer que llora en el metro. Que no dejé de removerme jamás...porque si alguna vez me ocurre empezaré a pensar que estoy muerta.
Que el sufrimiento del otro no nos dejé indiferente y que hagamos por aquellos que lo necesitan lo que esté en nuestras manos.
Leía hace poco que existe una forma sútil de violencia psicólogica que es la negación de afecto, Laura Gutman ha hablado muchas veces de ella, y es un mal genérico de este mundo, ignorar al otro, negarle el afecto, la palabra de consuelo, arropar.
No somos humanos cuando nos comportamos ignorando, minimizando el llanto, o la tristeza, no merecemos ese nombre, seamos neurólogos, enfermeras, madres...No merecemos llamarnos personas...No lo olvidemos.
El sufrimiento no tiene paliativos para no ser sostenido.
Creo yo...
Ese peregrinaje es él que mi pequeño Bukanero vive, enfermeras que le tapan la boca para que no llore y no moleste al sesudo neurólogo ni su discurso ante las residentes, algunas más imbéciles que otras, que con la carrera a la espalda de medicina, miran a niños y padres como parte de su formación, y no, como personas con un proceso que duele, que preocupa, que es humano acompañar con una profesionalidad humana.
Enfermeras que se quejan de que vaya carácter tiene el niño, a lo que si respondes: pues sí, es pequeñito y le molesta mucho, se escuecen y revuelven para decirte que no es una crítica. No es un comentario cariñoso hacia un niño al que le has puesto las gotas a traición porque estás de charla con tu compi, y para que vas a preguntar el nombre o intentarlo hacer más suave, si va a llorar igual, si todos lo hacen...si va a llorar para que esforzarme en ser más humana, más cercana, más persona, ...ningún niño se muere por llorar...claro que no, querida señora, nos morimos de no llorar pero ya de mayores, de mucho más mayores, cuanto ya llevamos tanto tiempo tragando padentro que se nos rompe la vida de dolor contenido, de resignación reversible que se vuelve una cuerda que ahoga y pueda matar...Claro que ningún niño llora de un berrinche o veinte o mil es más, al veinteavo berrinche sin sostenerle con atención y amor, el niño quizás deje de tener berrinches para siempre jamás...por supervivencia, para no esperar ni tener expectativas que le dañen, mejor saber que si te lo tragas solo, que no molestes, y claro que los niños hasta vomitan para no ir al cole, así de manipuladores y tiranos...y no por estar malos, como decía otra enfermera del Pack Humano de La Paz, sólo por ser muy suyos...
Y total como yo sólo soy madre de dos o de uno y medio, que a Susie me la han traido casi criada, otro comentario de oro del que no prefiero dar autoría,..., pues no es lo mismo que los cientos de niños manipuladores y tiranos que los pobres médicos y enfermeras, médicas y enfermeros, tienen que gregar para velar con ellos.
Porque debe ser que en medicina la empatía, la humanidad, la cercanía con el paciente es poco profesional, es mejor ser distante, prepotente, escurridizo, endiosarse y mirar sin mirar, escribir con letra incomprensible, y hablar con la residente pelota, ignorando a los padres que sujetan a su hijo contra su voluntad mientras le pinchan en las piernas, y además permitirse el lujo de darte lecciones de que es tu transmisión de la vivencia lo que hace al niño hacerlo mal. Vamos que como madre que eres la culpa es tuya, tú eres la que haces con tu angustia y preocupación que tu hijo no disfrute de sujetarle contra su voluntad y le pinchen mientras tanto...
Hasta que punto la ceguera a alcanzado a esta sociedad, hasta donde podemos llegar en nuestro camino a la desvinculación del sufrimiento del otro..
No sólo los médicos, es un peligroso virus que alcanza a adultos y personas de cualquier condición y en cualquier tipo de relación, amistad, pareja, maternofilial, familiar...Nos desvinculamos de los otros, desde un desapego no sano, desde un desapego fruto del ego brutal que necesita del yo constante, ...
He vivido últimamente y con una certeza absoluta la muerte de la humanidad en personas de quién jamás pensé lo vería...aprendo de ello, cuido mi reino y reflexiono...
Al neurólogo listo que atiende a Pablo, sin embargo, le contesté:
-Quizás usted haya tratado a miles de niños, pero sin duda, lo que usted no es es madre, y como todo, si no sé es no se puede entender.
El equipo del Emperador se irguió, él me contestó despóticamente: si quiere puedo no tratarlo.
A lo que por supuesto contesté:
-Sé que usted es una gran neurólogo y quiero que le trate, pero mi hijo es una persona que merece que le traten como lo que es y no como un historial entre cientos.
Ahí se hizo el silencio, tenso, se termino la prueba, y pasamos otra mañana de agria experiencia hospitalaria.
Si pudiéramos de verdad mirar y sentir al otro, el mundo sería mejor, ...es una obviedad, pero casi todo el mundo lo olvida.
CAsi.
Un abrazo y fuerzas a cada familia que vive procesos como el nuestro.
Nota: Por favor que nunca dejé de removerme el llanto de mi hijo, de mi pareja, de mi hija, de mi madre, de mi amiga, de mi amigo, el llanto grande o el chico, el ruidoso, el contenido, el llanto de la vecina, de la anciana en la parada de autobús, de una mujer que llora en el metro. Que no dejé de removerme jamás...porque si alguna vez me ocurre empezaré a pensar que estoy muerta.
Que el sufrimiento del otro no nos dejé indiferente y que hagamos por aquellos que lo necesitan lo que esté en nuestras manos.
Leía hace poco que existe una forma sútil de violencia psicólogica que es la negación de afecto, Laura Gutman ha hablado muchas veces de ella, y es un mal genérico de este mundo, ignorar al otro, negarle el afecto, la palabra de consuelo, arropar.
No somos humanos cuando nos comportamos ignorando, minimizando el llanto, o la tristeza, no merecemos ese nombre, seamos neurólogos, enfermeras, madres...No merecemos llamarnos personas...No lo olvidemos.
El sufrimiento no tiene paliativos para no ser sostenido.
Creo yo...
lunes, 22 de abril de 2013
La conversión a ermitaña: El Fin del Duelo
LIMPIO EL DUELO, ALIGERO EL POST Y DEJO LO QUE IMPORTA...
Levanto mi copa y digo adiós a mi duelo.
Sea la vida el campo de pruebas de nuestra alma...
si al morir tu alma vive es que no la mataste nunca y no la dejaste en manos ajenas.
Un abrazo grande a todos y todas aquellas que queréis y entendéis,
a las que me dais vuestro cariño.
Levanto mi copa y digo adiós a mi duelo.
Hopononomo
Lo siento
Gracias
TE quiero
Perdón.
Sea la vida el campo de pruebas de nuestra alma...
si al morir tu alma vive es que no la mataste nunca y no la dejaste en manos ajenas.
Un abrazo grande a todos y todas aquellas que queréis y entendéis,
a las que me dais vuestro cariño.
domingo, 7 de abril de 2013
Soledades en la Crianza
Hay un momento en la crianza, o debería decir ...muchos momentos en la crianza!?...probablmente muchos momentos en que te enfrentas a tu yo olvidado, a la soledad de dos sin pasajeros adicionales, al pecho y la noche, al silencio y tu caricia, al llanto y tu angustia, a tu dolor por su dolor.
La crianza es un país de cientos de visitantes que al caer la noche, o la tarde, o ese día que no hay visita, estás a solas con tu cachorro, y tu cachorro contigo. Es mágico y demoledor...ambas.
Y se manifiesta esa soledad adulta con un pequeño ser, que quizás, tenga ya seis o siete años, y que muchos dirán, que con su voz de duende feliz o de duende crispado, dependiendo del día, las planetas o el ascendente, que esa pequeña voz intermitente no puede hacerte sentir solo...
Depende de que soledad hablemos...
Todos conocemos esa soledad entre la masa, en plena hora punta con cien respiraciones y cien corazones latiendo a tu alrededor, y sentir la punzada de estar absolutamente sola.
Y también esa soledad bella, de sentir una plenitud enorme que está puertas adentro, y que te reconforta y reencuentra con quién eres o quién vas siendo, la coherencia y la serenidad de quién brilla por encima de los accidentes, con ese poder interno tan básico y necesario para vivir.
Esa es una soledad que elegimos y nos pertenece, individual e incajeable que nos es propia y define...esa soledad hermosa de elegir que hacer contigo misma sin más compañía que la tuya.
Pero Esa soledad se convierte en un hecho anecdótico durante la maternidad en la infancia de nuestros hijos, la buena soledad elegida, casi se trata de un tiempo milagroso, minúsculo, que las madres atrapamos entre la congojilla que es más o menos creciente dependiendo de la edad de nuestros hijos y esa culpa tan cansada, y la liberación de reencontrarnos con nosotras mismas a solas.
En un masaje.
Un paseo.
Un cine. A solas. Elegir cuidadosamente el día, la película, con tiempo, con olor a lavanda y dejar el móvil en silencio.
Un tiempo nuestro y necesario. Creo que muy necesario en la medida que el cachorro lo permita, mi hijo hasta los dos años no soportaba mi ausencia, tan sólo en momentos de pura obligación nos alejamos el uno del otro, sino no tenía ni fuerza ni necesidad ni ganas ni convencimiento para dejarle. LLamaba cada media hora y con un deseo que me restaba del posible disfrute de estar a solas conmigo, aunque fuera en la sala de espera de la consulta del médico.
Las cosas, sin embargo, van girando, y vamos descubriendo que somos dos, él lo descubre, y tras la angustiosa realidad de ser dos, llega la calma junto a otras personas de su entorno inmediato, las personas de referencia: su padre, su hermana, su abuela....y así empiezan a girar las manecillas de la balanza, puedes pasear sin sentir la punzada, tomar un té con una amiga al 100%, e incluso con casi cuatro años, puedes dormir una noche con tu pareja, buscando ese punto de dos, de dos amantes que una noche de verano bocetaron al ser que hoy vemos crecer, que llamamos hijo, y que nos colma en cada uno de sus gestos, con su sola presencia, tal cual es, inmenso.
Todo llega. Las soledades de la crianza son muchas, la vida con dos niños, mi bimaternidad de días largos de juegos y demandas de ambos pequeños, hace que llegué apisonada de cansancio noches, con apenas dos fonemas capaces de salirme de la boca, a pesar de mi necesidad de comunicarme con adultos, cuántas noches cuando llega Manuel, mi boca apenas dice: buenas noches.
Eso como mucho.
Y el resto del día...camino con mis hijos, y a veces, aun estando con ellos, camino sola.
Este aprendizaje me arrastra a lugares recónditos de mi misma...
(to be continued)
La crianza es un país de cientos de visitantes que al caer la noche, o la tarde, o ese día que no hay visita, estás a solas con tu cachorro, y tu cachorro contigo. Es mágico y demoledor...ambas.
Y se manifiesta esa soledad adulta con un pequeño ser, que quizás, tenga ya seis o siete años, y que muchos dirán, que con su voz de duende feliz o de duende crispado, dependiendo del día, las planetas o el ascendente, que esa pequeña voz intermitente no puede hacerte sentir solo...
Depende de que soledad hablemos...
Todos conocemos esa soledad entre la masa, en plena hora punta con cien respiraciones y cien corazones latiendo a tu alrededor, y sentir la punzada de estar absolutamente sola.
Y también esa soledad bella, de sentir una plenitud enorme que está puertas adentro, y que te reconforta y reencuentra con quién eres o quién vas siendo, la coherencia y la serenidad de quién brilla por encima de los accidentes, con ese poder interno tan básico y necesario para vivir.
Esa es una soledad que elegimos y nos pertenece, individual e incajeable que nos es propia y define...esa soledad hermosa de elegir que hacer contigo misma sin más compañía que la tuya.
Pero Esa soledad se convierte en un hecho anecdótico durante la maternidad en la infancia de nuestros hijos, la buena soledad elegida, casi se trata de un tiempo milagroso, minúsculo, que las madres atrapamos entre la congojilla que es más o menos creciente dependiendo de la edad de nuestros hijos y esa culpa tan cansada, y la liberación de reencontrarnos con nosotras mismas a solas.
En un masaje.
Un paseo.
Un cine. A solas. Elegir cuidadosamente el día, la película, con tiempo, con olor a lavanda y dejar el móvil en silencio.
Un tiempo nuestro y necesario. Creo que muy necesario en la medida que el cachorro lo permita, mi hijo hasta los dos años no soportaba mi ausencia, tan sólo en momentos de pura obligación nos alejamos el uno del otro, sino no tenía ni fuerza ni necesidad ni ganas ni convencimiento para dejarle. LLamaba cada media hora y con un deseo que me restaba del posible disfrute de estar a solas conmigo, aunque fuera en la sala de espera de la consulta del médico.
Las cosas, sin embargo, van girando, y vamos descubriendo que somos dos, él lo descubre, y tras la angustiosa realidad de ser dos, llega la calma junto a otras personas de su entorno inmediato, las personas de referencia: su padre, su hermana, su abuela....y así empiezan a girar las manecillas de la balanza, puedes pasear sin sentir la punzada, tomar un té con una amiga al 100%, e incluso con casi cuatro años, puedes dormir una noche con tu pareja, buscando ese punto de dos, de dos amantes que una noche de verano bocetaron al ser que hoy vemos crecer, que llamamos hijo, y que nos colma en cada uno de sus gestos, con su sola presencia, tal cual es, inmenso.
Todo llega. Las soledades de la crianza son muchas, la vida con dos niños, mi bimaternidad de días largos de juegos y demandas de ambos pequeños, hace que llegué apisonada de cansancio noches, con apenas dos fonemas capaces de salirme de la boca, a pesar de mi necesidad de comunicarme con adultos, cuántas noches cuando llega Manuel, mi boca apenas dice: buenas noches.
Eso como mucho.
Y el resto del día...camino con mis hijos, y a veces, aun estando con ellos, camino sola.
Este aprendizaje me arrastra a lugares recónditos de mi misma...
(to be continued)
martes, 19 de marzo de 2013
Un día de lluvia.
Con casi cuatro años de edad, a Pablo le he querido salvar todo lo posible del sufrimiento y la frustracción que manifiesta, siente y conlleva su paraparexia, parálisis leve, displejía,sea como sea, el daño neurológico que se le produjo en el momento del expulsivo, el día que vino al mundo, un 14 de Mayo, y que hace que su mundo a ratos tenga más cuestas, más handicaps y ciertos incovenientes, no saltar, no correr, no poder jugar de igual a igual en edades en que los niños juegan físicamente, el escondite, el pilla-pilla ...todo ello conlleva enfado, frustracción, aprendizaje, creatividad para salvar el obstáculo e integración de que él es diferente y de que él tendrá que esforzarse en campos que para otros son dados de forma natural, espontánea.
Y asumir esa situación de desventaja frente a otros pequeños, sin que le mine la seguridad personal y la autoestima. No, no es nada fácil, pero tampoco queremos convertirlo en una queja a lo divino, ni un mal augurio, al contrario, creo que Pablo es especial y que su limitación física será una ventaja personal, un aprendizaje que le hará ver el mundo con más amplitud y posibilidades, desde ese camino que comenzó y que yo acompañaré todo el tiempo que pueda y él me deje. Sin fisura posible, incondicionalmente.
Pablo es un niño, a mis ojos de madre profundamente enamorada, bello por dentro y por fuera, sensible, observador, confiado en poder mostrar el abanico de sus emociones, las bonitas y las feas, todas ellas necesarias. Por eso Pablo muestra amor y ternura con un cariz único, y de igual forma, su frustracción, enfado o tristeza, son emociones que muestra sin pudor, ni miedo a reprimendas ni malas caras ni etiquetas o distracciones. Si estamos tristes, cansados, doloridos, felices, amadores, lo mostramos y eso jamás nunca, cambia el amor y complicidad que le une conmigo, con su padre, con el mundo cercano.
Podría verse como una elección vinculada con la crianza consciente, pero, sin embargo, ha sido mucho más instintivo, sin tesinas previas.
Me siento profundamente orgullosa de que mi hijo tenga esa libertad, seguridad y confianza en mostrarse con todo lo que siente, con una coherencia infantil, que ya quisieran cien millones de adultos.
Eso es sanador y para esta madre, niña "buena" declarada por sus progenitores, "buena, lista y simpática..."...y muy mona, añadiré...que su hijo no se sienta presionado,de momento, por los cánones de emociones buenas y malas, me hace reafirmarme en que no vamos mal en esto de la crianza con nuestro bukanero, y como siempre, en este viaje maternal, es una lección, un reenfoque de todo lo aprendido, un desaprender para aprender sin aprender...,jaja, ha quedado claro, verdad?
El respeto y la libertad para mostrar lo que siente entra en conflicto con lo que vivimos en líneas generales en esta sociedad...Ahí está el gran escollo. Y tal como hoy leía por las redes sociales, una frase puesta en la boca de Nelson Mandela, que repito a duras penas: La forma en que tratamos a los niños muestra el grado de enfermedad de una sociedad. La nuestra profundamente enferma y sin saberlo, en la gran mayoria de los casos, más grave aún todavía.
Pablo hoy en las duras pruebas físicas que ha tenido que vivir en el Hospital de La Paz, empezando por una simple exploración en calzoncillos y descalzo sobre un suelo frío, ha mostrado su dolor, su impotencia, su rabia, su incomprensión, su tristeza y enfado, su nula tolerancia a que le dañen o le molesten, su ira ante que toquen su cuerpo, que es suyo, sin entender si es necesario o no...(A pesar de que llevo dos semanas contándole que iban a mirarle sus piernas y que era necesario)...
(To Be Continued)
Me reclaman...
lunes, 18 de marzo de 2013
Os enlazo al Blog Koala Kuentos!
Durante el último mes mil cosas han ocurrido, a todos los habitantes de esta familia, a mis hijos y a mi misma.
Os debo una larga entrada, un cuento con notas grises y otras luminosas.
Sobre todo mi robador de horas y energías ha sido la oportunidad de montar en teatro una obra infantil, lo que ha supuesto el salto a las tablas de KOALA KUENTOS, un proyecto de creación propia que arrancó en 2010, y que recoje algunos pequeños frutos este final de invierno.
El trabajo que supone montar algo así en tan poco tiempo, es el principal motivo de no poder dedicar a este blog que tanto me ha servido a desahogarme y reflexionar, el tiempo que me gustaría.
Tal como hablaba la última vez, o la penúltima, la Maternia, ese estado bendito de creación, se ha instalado en mí y si además te acompaña un poquito de buena suerte, los días se quedan cortos para llegar a tantos puertos.
Sea como sea, os enlazo al blog de KOALA KUENTOS.
http://koalakuentos.blogspot.com.es/2013/03/koala-kuentos-salta-al-teatro.html
El otro gran tema son las pruebas y rediagnóstico que comienzan mañana para Pablo en La Paz, pruebas invasivas y duras, que rezamos sean lo menos traumáticas para mi pequeño Bukanero, que a punto de cumplir cuatro añitos, está sensible tal como ha sido siempre, especialmente demandante de madre y mimos, duerme abrazado a mí o encima de mí literalmente, como si necesitará una dosis extra de madre y de piel, los ensayos y la conciencia que va adquiriendo de que quizás algo no va como quisiera en su cuerpo...
Mandar luciérnagas a este niño lindo, y esperemos las mejores noticias posibles.
Un gran abrazo.
Os debo una larga entrada, un cuento con notas grises y otras luminosas.
Sobre todo mi robador de horas y energías ha sido la oportunidad de montar en teatro una obra infantil, lo que ha supuesto el salto a las tablas de KOALA KUENTOS, un proyecto de creación propia que arrancó en 2010, y que recoje algunos pequeños frutos este final de invierno.
El trabajo que supone montar algo así en tan poco tiempo, es el principal motivo de no poder dedicar a este blog que tanto me ha servido a desahogarme y reflexionar, el tiempo que me gustaría.
Tal como hablaba la última vez, o la penúltima, la Maternia, ese estado bendito de creación, se ha instalado en mí y si además te acompaña un poquito de buena suerte, los días se quedan cortos para llegar a tantos puertos.
Sea como sea, os enlazo al blog de KOALA KUENTOS.
http://koalakuentos.blogspot.com.es/2013/03/koala-kuentos-salta-al-teatro.html
El otro gran tema son las pruebas y rediagnóstico que comienzan mañana para Pablo en La Paz, pruebas invasivas y duras, que rezamos sean lo menos traumáticas para mi pequeño Bukanero, que a punto de cumplir cuatro añitos, está sensible tal como ha sido siempre, especialmente demandante de madre y mimos, duerme abrazado a mí o encima de mí literalmente, como si necesitará una dosis extra de madre y de piel, los ensayos y la conciencia que va adquiriendo de que quizás algo no va como quisiera en su cuerpo...
Mandar luciérnagas a este niño lindo, y esperemos las mejores noticias posibles.
Un gran abrazo.
martes, 26 de febrero de 2013
41 años de navegación...
Hoy entro de pleno en los Cuarenta y...
Con mucho mucho dentro de esa gran bolsa de vida...y con la esperanza coja pero esperanza al fin y al cabo, de que este 2013 traiga rayos de luz a esta mujer y a esta familia que me rodea.
Para poder respirar sin sentir que se me va parte del pecho, cada vez que lo hago...
Para eso me digo a mi misma, feliz cumpleaños Polvorilla, quiérete como nunca nadie te ha querido y entonces se obrará el milagro...
Feliz Cumpleaños!
Con mucho mucho dentro de esa gran bolsa de vida...y con la esperanza coja pero esperanza al fin y al cabo, de que este 2013 traiga rayos de luz a esta mujer y a esta familia que me rodea.
Para poder respirar sin sentir que se me va parte del pecho, cada vez que lo hago...
Para eso me digo a mi misma, feliz cumpleaños Polvorilla, quiérete como nunca nadie te ha querido y entonces se obrará el milagro...
Feliz Cumpleaños!
viernes, 22 de febrero de 2013
La Maternia, un Estado de Gracia
https://www.youtube.com/watch?v=NlprozGcs80
Como casi todas las entradas de este blog, suelo utilizar música, en este caso, ha sido el Pachelbel de Canon. Ayuda quizás a sintonizar con lo escrito.

Hace tiempo empecé a escribir una entrada en el blog sobre La Maternia, un estadio de serenidad y creación ililimitada al que la mujer suele llegar transformada, reinventada, recolocada frente al resto de su vida, un estadio generoso y recompensatorio que deja atrás el denso, profundo e inquietante puerperio, que raramente, es menor a los dos años de vida terrestre de nuestros hijos, más si el vínculo se ha dejado florecer, a pesar de los llantos, de las patas abajos y el corazón saliendo por la boca y el pasado entre los pliegues de quién eres y no eres.
Tras el puerperio, la mujer se asienta en su maternidad y amplia su femeneidad con ella como un planeta fusionado con otro planeta, que va más allá de la presencia del ser humano más importante de su existencia, es perfecto la elección de mujeres que no desean tener hijos, pero aquellas que decidimos tenerlos y vivirlo sin resistencia, desde el vínculo y el amor incondicional, vivimos un proceso vital que, sin duda nos llevará a lugares de reflexión y crecimiento personal que, durante el puerperio, son lugares monzónicos, oceános de criaturas mitológicas de nuestra infancia, ansiedad frente al ego doblegado, el pecho y la leche caliente disponible cada día, la entrega como acto de amor, la crispación y la madre mamífera alerta al mundo externo...el puerperio como estado de conocimiento y más que nada, enfrentarse al verdadero significado de la palabra amor, el amor absoluto, eterno de por vida, el amor de una madre por su hijo....una vez llegado a ese amor que invade tu piel, tu alma y tu vida sin resistencias por tu parte, sin fronteras, entonces a la mujer le da de pleno un Estadio de Gracia que yo he llamado como LA MATERNIA, y describo como uno de los momentos álgidos de la femeneidad, donde se dispara la inteligencia alineada con tus verdaderas necesidades, cualidades, inteligencias y sensibilidades, un estadio de belleza interior casi místico, que te saca una Amazonia serena que camina en paralelo junto al niño, soltando la presencia constante de los dos primeros años, la mujer vuelve a confiar en el mundo externo, un mundo al que ha venido un ser divino, su hijo, y eso la reconcilia con lo que la rodea, y la hace buscar mejorar ese mundo desde su posicionamiento en paralelo, como antes comentaba, se pasa de ser un solo ser, a ser claramente dos.
La mujer se reencuentra con ella misma, cambiada y girada, se ve mucho más amplia, con menos piedras, y con ganas de crecer para seguir dando a su cachorro y a ella misma. Sus pilares y principios es probable que se hayan visto modificados en mayor o menor medida, ...cuántas mujeres en este estado de Maternia, giran vidas profesionales, círculos sociales, lugares de residencias, lastres pasados, y empiezan a ser ellas mismas con una energía poderosa que parece venir del centro mismo de Gaia, como recompensa al camino andado, a los jirones sufridos y las abraza con esa sabiduría de vida, del día a día, de ser arcoiris tras tiempos de viento y lluvia. Se complace de la tribu, pero la necesidad es menor, la tribu la cuida en la fragilidad, y la deja ir en su vuelo, el gran vuelo sin fronteras y que quizás no finaliza hasta la muerte, y quizás más allá.
Pasa la mujer en la maternidad de la oscuridad y brillo alternado del puerperio, a una luz que no viene del mundo, sino de su propio interior, que ha visto crecer miles de frutos, que la hacen aún más bella, más completa, más valiente, más mujer y que ilumina aquello que ella decida elegir.
Cuántas mujeres se ponen con sus hijos el mundo por montera?, luchan cuando las garras se desgastan y encuentran garras en su interior, y cuántas encuentran la fortaleza para separarse, para rejuntarse, para ser lo que soñaron.
De alguna manera con la presencia de los hijos, nosotras traemos a nuestras niñas, y esas niñas que en el puerperio se revuelven y nos lo hacen pasar tan mal, enfrentándonos a los castillos paternales e inexpugnables, en LA MATERNIA, nos hace brillar, traen alegría interior, frescura, luz,esperanza y fuerzas para seguir. Es una dosis de oxitocina espiritual, pues más allá de los dos años, la lactancia es casi una anécdota (de la que yo formo parte, diré), pero no se trata de consecuencias químicas, es una verdadera revolución interior que lleva hasta la serenidad, el crecimiento personal y la sanación en tu relación con el mundo, con los tiempos pasados y los presentes y los futuros.
Ciertamente suena místico y no lo es tanto, porque el verdadero regalo de La Maternia es su impacto en la vida diaria, su forma de hacernos reconstruir y emprender caminos que antes nunca hubiéramos andado, de ver la magnífica vida que crece a nuestro alrededor, en lo más pequeño también, en paralelo a los descubrimientos que nuestros hijos descubren para ellos y para nosotras mismas.
Es un plus maravilloso de la maternidad y un aliciente para a las que, en pleno puerperio, se les saltan las lágrimas y se sienten criaturas solas e incomprendidas como todas nos hemos sentido.
Puro estado de gracia, el estado de gracia de la maternidad no es estar encinta, tras el puerperio, la más larga, poderosa y creativa de las etapas, se llama MATERNIA.
Te has quedado con el nombre;-)???
Como casi todas las entradas de este blog, suelo utilizar música, en este caso, ha sido el Pachelbel de Canon. Ayuda quizás a sintonizar con lo escrito.

Hace tiempo empecé a escribir una entrada en el blog sobre La Maternia, un estadio de serenidad y creación ililimitada al que la mujer suele llegar transformada, reinventada, recolocada frente al resto de su vida, un estadio generoso y recompensatorio que deja atrás el denso, profundo e inquietante puerperio, que raramente, es menor a los dos años de vida terrestre de nuestros hijos, más si el vínculo se ha dejado florecer, a pesar de los llantos, de las patas abajos y el corazón saliendo por la boca y el pasado entre los pliegues de quién eres y no eres.
Tras el puerperio, la mujer se asienta en su maternidad y amplia su femeneidad con ella como un planeta fusionado con otro planeta, que va más allá de la presencia del ser humano más importante de su existencia, es perfecto la elección de mujeres que no desean tener hijos, pero aquellas que decidimos tenerlos y vivirlo sin resistencia, desde el vínculo y el amor incondicional, vivimos un proceso vital que, sin duda nos llevará a lugares de reflexión y crecimiento personal que, durante el puerperio, son lugares monzónicos, oceános de criaturas mitológicas de nuestra infancia, ansiedad frente al ego doblegado, el pecho y la leche caliente disponible cada día, la entrega como acto de amor, la crispación y la madre mamífera alerta al mundo externo...el puerperio como estado de conocimiento y más que nada, enfrentarse al verdadero significado de la palabra amor, el amor absoluto, eterno de por vida, el amor de una madre por su hijo....una vez llegado a ese amor que invade tu piel, tu alma y tu vida sin resistencias por tu parte, sin fronteras, entonces a la mujer le da de pleno un Estadio de Gracia que yo he llamado como LA MATERNIA, y describo como uno de los momentos álgidos de la femeneidad, donde se dispara la inteligencia alineada con tus verdaderas necesidades, cualidades, inteligencias y sensibilidades, un estadio de belleza interior casi místico, que te saca una Amazonia serena que camina en paralelo junto al niño, soltando la presencia constante de los dos primeros años, la mujer vuelve a confiar en el mundo externo, un mundo al que ha venido un ser divino, su hijo, y eso la reconcilia con lo que la rodea, y la hace buscar mejorar ese mundo desde su posicionamiento en paralelo, como antes comentaba, se pasa de ser un solo ser, a ser claramente dos.
La mujer se reencuentra con ella misma, cambiada y girada, se ve mucho más amplia, con menos piedras, y con ganas de crecer para seguir dando a su cachorro y a ella misma. Sus pilares y principios es probable que se hayan visto modificados en mayor o menor medida, ...cuántas mujeres en este estado de Maternia, giran vidas profesionales, círculos sociales, lugares de residencias, lastres pasados, y empiezan a ser ellas mismas con una energía poderosa que parece venir del centro mismo de Gaia, como recompensa al camino andado, a los jirones sufridos y las abraza con esa sabiduría de vida, del día a día, de ser arcoiris tras tiempos de viento y lluvia. Se complace de la tribu, pero la necesidad es menor, la tribu la cuida en la fragilidad, y la deja ir en su vuelo, el gran vuelo sin fronteras y que quizás no finaliza hasta la muerte, y quizás más allá.Pasa la mujer en la maternidad de la oscuridad y brillo alternado del puerperio, a una luz que no viene del mundo, sino de su propio interior, que ha visto crecer miles de frutos, que la hacen aún más bella, más completa, más valiente, más mujer y que ilumina aquello que ella decida elegir.
Cuántas mujeres se ponen con sus hijos el mundo por montera?, luchan cuando las garras se desgastan y encuentran garras en su interior, y cuántas encuentran la fortaleza para separarse, para rejuntarse, para ser lo que soñaron.
Ciertamente suena místico y no lo es tanto, porque el verdadero regalo de La Maternia es su impacto en la vida diaria, su forma de hacernos reconstruir y emprender caminos que antes nunca hubiéramos andado, de ver la magnífica vida que crece a nuestro alrededor, en lo más pequeño también, en paralelo a los descubrimientos que nuestros hijos descubren para ellos y para nosotras mismas.
Es un plus maravilloso de la maternidad y un aliciente para a las que, en pleno puerperio, se les saltan las lágrimas y se sienten criaturas solas e incomprendidas como todas nos hemos sentido.
Puro estado de gracia, el estado de gracia de la maternidad no es estar encinta, tras el puerperio, la más larga, poderosa y creativa de las etapas, se llama MATERNIA.
Te has quedado con el nombre;-)???
Balbina en plena Maternia.
Desde que estoy en Maternia, dibujo, escribo, cocino comida india, coso, hago cuentos, corto pelos, recolecto palos y piedras, reflexiono, cuido gallinas, hago jerséis y bufandas de cuello, amo, bailo, tengo ideas que me asaltan en la noche, y escribo, juego, hago juguetes, tengo sueños y fabrico sueños, webs y camisetas, me devora la esperanza y las ganas de vivir.
Santa Maternia, quedáte a mi lado, que aun tengo mucho que hacer.
Mañana de viernes...Vienen curvas
Bso para esta entrada.
Quiero pediros perdón por la ausencia larga, están siendo unos meses delicados, profundamente reveladores, devastadores y espero que con el fin de hacerme crecer como madre, como mujer y persona...y creerme la mujer que soy, la madre que Pablo eligió y elije cada día, la persona que el mundo justo eligió para que fuera yo, tal cual soy...
A ver si lo consigo...
y quizás por ello, este blog no se prioritario, aunque me duela no mantenerle con la vida que me gustaría, que tanto ayuda.
A ver si lo consigo...
y quizás por ello, este blog no se prioritario, aunque me duela no mantenerle con la vida que me gustaría, que tanto ayuda.
Mientras preparo un cuentacuentos (mi cuasivida laboral), Pablo juega a mi lado, oigo música linda para entonarme...llevamos tres o cuatro rrrabietas, así con tres rrr, y de pronto ...Pablo se pone a llorar desconsoladamente...
-Pero hijo, qué te pasa hoy?-le preguntó al borde de la incomprensión y el enfado materno-histérico, de mamaOgra sin horas de sueño...Por qué hijo???
Más llanto...
-Mama lloro...lloro, poqué poqué Pabo no puede correr?...
Eah, partido el corazón, le abrazo y le digo cosas que pueda entender, que irá bien, que todo se arreglará, que estaré junto a él siempre que quiera. Le abrazo, y me abraza haciendo el ruido de fuerza de abrazarse, me besa la nariz, la boca, los ojos, los dos ojos, y yo lloró sin disimulo, entre la emoción profunda que siento por su amor diario y lo sesgado que hay en mí, porque para este Ser Milagro que me acompaña cada día, la vida tenga que ser un poco más dura de lo que yo, como madre, quisiera. Pero es que Bukanero, Pablo es especial, siempre lo ha sido y lo será, y su mochila deberá llevar este proceso para que siga tan grande, tan puro como es.
....
Y luego la rutina...
Ups...vienen curvas...
Y sin apenas tiempo para este blog, para vivir todo lo que quisiera, con un corazón quesito aplastao de La Vaca que Ríe y no de felicidad, añadiría yo...pienso en la siembra para este fin de semana....en la siembra de mi vida, en las calles que abandoné y me abandonaron...en la vida que sigue...
Quisiera correr hasta el fin del mundo y que al volver todo hubiera girado en un alarde de magia imposible...pero eso es no ser valiente, y yo la valentía versus inconsciencia me la voy a quedar por eso de mantenerme en mis trece y en mi esencia, por eso de ser amazona hasta para hacer mermeladas y amar sin treguas lo que amo.
Dulce Fin de Semana.
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